Alabanza al Amanecer

Alabanza al Amanecer · Día 11

Salmos 51–55 — Crea en mí un corazón limpio

Lectura de unos 9 min · 64 v.

Volver a Dios a través del arrepentimiento sincero.

Ir a las notas de estudio

Dos compañeros ayudan a un viajero a levantarse tras un tropiezo bajo un olivo frondoso.

Salmo 51

Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta.

1TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.

4A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.

5He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.

6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.

8Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.

9Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.

12Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.

13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti.

14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia.

15Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.

16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.

17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem.

19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.

Salmo 52

Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech.

1¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.

2Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.

3Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)

4Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.

5Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)

6Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:

7He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.

8Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.

9Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

Salmo 53

Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David.

1DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.

2Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.

3Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.

4¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.

5Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.

6¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.

Salmo 54

Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra?

1OH Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poder defiéndeme.

2Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca.

3Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)

4He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sostienen mi vida.

5El volverá el mal á mis enemigos: córtalos por tu verdad.

6Voluntariamente sacrificaré á ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.

7Porque me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.

Salmo 55

Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David.

1ESCUCHA, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.

2Estáme atento, y respóndeme: clamo en mi oración, y levanto el grito,

3A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado.

4Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.

5Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.

6Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! volaría yo, y descansaría.

7Ciertamente huiría lejos: moraría en el desierto. (Selah.)

8Apresuraríame á escapar del viento tempestuoso, de la tempestad.

9Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.

10Día y noche la rodean sobre sus muros; é iniquidad y trabajo hay en medio de ella.

11Agravios hay en medio de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.

12Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:

13Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar:

14Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, á la casa de Dios andábamos en compañía.

15Condenados sean á muerte, desciendan vivos al infierno: porque maldades hay en su compañía, entre ellos.

16Yo á Dios clamaré; y Jehová me salvará.

17Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; y él oirá mi voz.

18El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; pues fueron contra mí muchos.

19Dios oirá, y los quebrantará luego, el que desde la antigüedad permanece (Selah); por cuanto no se mudan, ni temen á Dios.

20Extendió sus manos contra sus pacíficos: violó su pacto.

21Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón: suavizan sus palabras más que el aceite, mas ellas son cuchillos.

22Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.

23Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: empero yo confiaré en ti.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos

Reflexión

Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry

El Salmo 51 fue escrito después de que el pecado de David con Betsabé fuera expuesto. Él no se excusa ni culpa a otros. Apela únicamente al amor inagotable de Dios y pide algo que solo Él puede hacer: crear un corazón limpio y renovar un espíritu recto. El verdadero arrepentimiento no es odiarse a sí mismo, sino correr hacia la misericordia.

Los Salmos 52 al 55 nos llevan a través de la traición, el temor y el dolor de ser herido por un amigo cercano. El Salmo 55 concluye con una invitación que a menudo necesitamos: el salmista nos anima a entregarle nuestras cargas al SEÑOR, confiando en que Él nos sustentará. Dios levanta al caído y da firmeza al que tropieza.

Práctica

Haz del Salmo 51:10–12 tu propia oración. Si hay alguien con quien necesites arreglar las cosas, da un paso para hacerlo hoy mismo.

Oración

Dios misericordioso, lávame y límpiame. Crea en mí un corazón puro y devuélveme el gozo de Tu salvación. Te entrego mi carga. Amén.

Notas de estudio

Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.

Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.

51:5-9

Si no admitimos ni confesamos nuestro pecado, este continuará cargándonos con una culpa destructiva. Necesitamos aprender a confesar y arrepentirnos de nuestro pecado. Luego, necesitamos buscar la sabiduría de Dios sobre cómo podemos enmendar el daño hecho a las personas que hemos ofendido. Buscar el perdón es esencial para el crecimiento espiritual, y podemos estar seguros de que Dios nos perdonará cuando acudamos a Él con humildad.

51:10-13

Este salmo de arrepentimiento fue escrito por David después de cometer adulterio con Betsabé y luego arreglar la muerte de su esposo (2 Samuel 11–12). ¿Por qué perdonó Dios a David y le ofreció restauración? David fue humilde y se arrepintió de su pecado. Lo admitió y pidió la ayuda y el perdón de Dios. Si confesamos nuestro pecado y buscamos humildemente el perdón de Dios, hay esperanza para nosotros, sin importar cuán grandes hayan sido nuestros fracasos en el pasado.

51:16-19

David se dio cuenta de que ningún número de sacrificios cubriría su pecado si no se arrepentía de lo que había hecho. Sabía que Dios le concedería el perdón si admitía honestamente sus fracasos. No tenemos que ganarnos el perdón de Dios. Él lo concede gratuitamente cuando nos arrepentimos y confesamos nuestros pecados. Dios desea un arrepentimiento verdadero y de corazón en lugar de simples gestos o rituales. Él busca que nos responsabilicemos de nuestros pecados y que deseemos el perdón y la restauración. Siempre hay esperanza para nosotros si estamos dispuestos a enfrentar nuestros pecados y buscar el perdón de Dios. Dios busca personas con corazones humildes, no con expedientes perfectos.

53:1-6

Toda la humanidad está inclinada hacia el mal; ninguno de nosotros es bueno sin el poder transformador de Dios. Pero Dios puede restaurarnos, y lo hará cuando nos arrepintamos y le pidamos su perdón.

54:1-7

Es casi seguro que enfrentaremos la oposición de personas que no entienden nuestras búsquedas espirituales o que se sienten amenazadas por ellas. Las palabras de este salmo deben ser nuestra oración por liberación en tales momentos. Dios es nuestro protector y sustentador, quien hará que nuestros enemigos caigan en sus propias trampas. Nuestra respuesta a la liberación de Dios de aquellos que están en nuestra contra debe ser la adoración y la acción de gracias.

55:16-19

A veces, Dios puede ser el único amigo que tenemos. David confiaba en que Dios lo rescataría y lo libraría de sus problemas. También dependía de Dios para que lo mantuviera a salvo de otros que deseaban su destrucción. Con Dios como nuestro amigo y ayudador, hay esperanza de renovación espiritual sin importar las circunstancias que tengamos que enfrentar.

Lectura adicional de la fuente entregada

Artículos opcionales impresos junto a estos salmos. No son comentario de versículos.

El perdón y el amor inagotables de Dios

David es una figura extraordinaria, pero también es muy humano. Es tanto un hombre conforme al corazón de Dios como un gran pecador. Este salmo fue escrito por David después de que el profeta Natán lo confrontara por su pecado con Betsabé.

Recordarás, por supuesto, que David no solo codició, sino que llevó a cabo sus pensamientos, dejando embarazada a Betsabé y luego haciendo que mataran a su esposo. Vaya tipo. Cuando leemos relatos similares de personas en la actualidad, «un hombre conforme al corazón de Dios» no suele ser la primera frase que nos viene a la mente.

Entonces, ¿por qué tenemos en tan alta estima a David a pesar de que era tan obviamente imperfecto? Porque David es un brillante ejemplo de un hombre que cometió pecados atroces y, sin embargo, fue perdonado y amado por Dios. La condición del corazón de David, revelada en este salmo, nos muestra lo que realmente sentía acerca de su pecado.

David no puso excusas. Admitió que sus acciones eran «malas» y le pidió a Dios que lo «purificara». Llevó su «corazón quebrantado y arrepentido» ante Dios para recibir perdón y sanidad.

La relación de David con Dios es su principal preocupación en este salmo; hizo de su entrada a la presencia de Dios su máxima prioridad.

Esto no niega la necesidad de restaurar las relaciones humanas, pero pone la importancia de nuestra relación con Dios por encima de todo lo demás. Y la forma en que nos presentamos ante Dios importa. Él quiere honestidad, no excusas. Exige arrepentimiento y el deseo de ser restaurado a una relación de amor con Él. Él no puede perdonarnos y sanarnos hasta que seamos sinceros con Él. Él ya conoce nuestros corazones, pero quiere que nos acerquemos a Él con humildad y contrición, que nos abramos a su escrutinio y que confiemos en su cuidado por nosotros.

Sigue adelante

Sabiduría al Amanecer — Proverbios diariosRecursos del ministerioPedir oración

La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.

Comparte los salmos de esta mañana

Envíalo desde tu propio correo o app de mensajes. Nunca escribimos a tus amigos.

https://fallsevenriseeight.com/psalms/11?v=1&lang=es

Home