Alabanza al Amanecer · Día 12
Salmos 56–60 — Cuando tengo miedo
Lectura de unos 9 min · 64 v.
Elegir confiar en medio del temor.

Salmo 56
Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath.
1TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día.
2Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.
3En el día que temo, yo en ti confío.
4En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
5Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.
6Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida.
7¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.
8Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?
9Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: en esto conozco que Dios es por mí.
10En Dios alabaré su palabra; en Jehová alabaré su palabra.
11En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre.
12Sobre mí, oh Dios, están tus votos: te tributaré alabanzas.
13Porque has librado mi vida de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.
Salmo 57
Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva.
1TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen los quebrantos.
2Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece.
3El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me apura (Selah); Dios enviará su misericordia y su verdad.
4Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres encendidos: sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo.
5Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
6Red han armado á mis pasos; hase abatido mi alma: hoyo han cavado delante de mí; en medio de él han caído. (Selah.)
7Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: cantaré, y trovaré salmos.
8Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: levantaréme de mañana.
9Alabarte he en los pueblos, oh Señor; cantaré de ti en las naciones.
10Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad.
11Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
Salmo 58
Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David.
1OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
2Antes con el corazón obráis iniquidades: hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
3Enajenáronse los impíos desde la matriz; descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.
4Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: son como áspide sordo que cierra su oído;
5Que no oye la voz de los que encantan, por más hábil que el encantador sea.
6Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.
7Córranse como aguas que se van de suyo: en entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.
8Pasen ellos como el caracol que se deslíe: como el abortivo de mujer, no vean el sol.
9Antes que vuestras ollas sientan las espinas, así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.
10Alegraráse el justo cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío.
11Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
Salmo 59
Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo.
1LÍBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: ponme en salvo de los que contra mí se levantan.
2Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios.
3Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
4Sin delito mío corren y se aperciben: despierta para venir á mi encuentro, y mira.
5Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para visitar todas las gentes: no hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)
6Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad.
7He aquí proferirán con su boca; cuchillos están en sus labios, porque dicen: ¿Quién oye?
8Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes.
9De su fuerza esperaré yo en ti: porque Dios es mi defensa.
10El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo.
11No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: hazlos vagar con tu fortaleza; y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro,
12Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; y sean presos por su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren.
13Acábalos con furor, acábalos, y no sean: y sepan que Dios domina en Jacob hasta los fines de la tierra. (Selah.)
14Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad.
15Anden ellos errantes para hallar qué comer: y si no se saciaren, murmuren.
16Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
17Fortaleza mía, á ti cantaré; porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.
Salmo 60
Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil.
1OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros.
2Hiciste temblar la tierra, abrístela: sana sus quiebras, porque titubea.
3Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación.
4Has dado á los que te temen bandera que alcen por la verdad. (Selah.)
5Para que se libren tus amados, salva con tu diestra, y óyeme.
6Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
7Mío es Galaad, y mío es Manasés; y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador;
8Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi zapato: haz júbilo sobre mí, oh Palestina.
9¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿quién me llevará hasta Idumea?
10Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
11Danos socorro contra el enemigo, que vana es la salud de los hombres.
12En Dios haremos proezas; y él hollará nuestros enemigos.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos
Reflexión
Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry
El salmista declara en el Salmo 56 que cuando siente miedo, pone su confianza en Dios. El salmo no dice que nunca tengamos miedo, sino que el temor se convierte en el momento en que elegimos confiar. El SEÑOR lleva la cuenta de nuestras andanzas y recoge nuestras lágrimas en su redoma. Él no pierde la cuenta de lo que hemos soportado.
El Salmo 57 fue una oración hecha en una cueva mientras David se escondía de Saúl; aun así, él despierta al amanecer cantando. Los Salmos 58–60 presentan ante Dios la injusticia y la derrota nacional. El camino seguro no es la ausencia de sombras, sino caminar con Dios a través de ellas hacia la mañana.
Práctica
Cada vez que sientas ansiedad hoy, haz una pausa y ora las palabras del Salmo 56:3.
Oración
SEÑOR, cuando tenga miedo, en Ti confiaré. Refúgiame a la sombra de Tus alas hasta que pase la tormenta, y permíteme despertar al amanecer con alabanza. Amén.
Notas de estudio
Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.
Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.
56:1-7
David confió en que Dios lo cuidaría durante un tiempo de gran peligro. Cuando nos vemos turbados por circunstancias tentadoras o peligrosas, necesitamos entregar nuestras vidas y nuestras voluntades a Dios. Necesitamos confiar en sus promesas. Él es capaz de fortalecernos y guiarnos a través de tales pruebas.
56:8-13
Podemos aprender una lección útil del salmista aquí: debemos mantener nuestros pensamientos enfocados en Dios y confiar en Él. Descubriremos, como lo hizo el salmista, que Dios nos fortalecerá incluso en los momentos en que nuestra lucha sea más difícil. Nosotros, sin embargo, debemos cumplir con nuestras responsabilidades de ser obedientes a la voluntad revelada de Dios. A la larga, su plan siempre es lo mejor para nosotros.
57:1-3
Podemos encontrar consuelo en acudir a Dios en tiempos de dificultad, pues sabemos que Él nos rodeará con su protección hasta que pase la tormenta. Dios se preocupa por nosotros; entender y actuar en base a esta verdad es esencial para nuestro crecimiento espiritual.
57:7-11
Aquí el salmista demuestra un principio importante: después de experimentar la ayuda de Dios, necesitamos compartirla con los demás. De hecho, esta debería ser la respuesta natural de nuestros corazones agradecidos. Esto no solo animará a otros, sino que también ayudará en nuestro propio crecimiento espiritual.
59:1-4
Hay momentos en los que estaremos rodeados de enemigos. En esos momentos debemos buscar a Dios y rendirnos a su protección. Siempre que nos enfrentemos a quienes se nos oponen, les hayamos hecho mal o no, lo mejor que podemos hacer es clamar a Dios. Él es capaz de ayudarnos; Él es nuestro lugar de refugio.
60:1-5
Cuando Dios muestra su enojo a causa de nuestro pecado, nos sentimos abandonados y abrumados. En estos momentos, necesitamos buscar el perdón y la restauración en nuestra relación con Dios. Podemos hacerlo a través de Cristo, porque su sacrificio perfecto ha quitado nuestros pecados.
60:6-12
David escribió este salmo durante un tiempo de guerra y afirmó que su ayuda provenía solo de Dios. Podemos acudir a Dios en busca de liberación porque Él ha prometido ayudarnos. Dios nos recuerda que todavía le pertenecemos, sin importar cuán grandes hayan sido nuestros fracasos en el pasado. Él nos da la victoria si lo invocamos para que pelee nuestras batallas.
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La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.