Alabanza al Amanecer

Alabanza al Amanecer · Día 10

Salmos 46–50 — Aquiétate y conoce

Lectura de unos 9 min · 77 v.

Encontrar quietud en Dios cuando el mundo se estremece.

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Una mujer llama junto a la puerta de una antigua ciudad mientras un viajero se detiene a escuchar al amanecer.

Salmo 46

Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth.

1DIOS es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; aunque se traspasen los montes al corazón de la mar.

3Bramarán, turbaránse sus aguas; temblarán los montes á causa de su braveza. (Selah.)

4Del río sus conductos alegrarán la ciudad de Dios, el santuario de las tiendas del Altísimo.

5Dios está en medio de ella; no será conmovida: Dios la ayudará al clarear la mañana.

6Bramaron las gentes, titubearon los reinos; dió él su voz, derritióse la tierra.

7Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)

8Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra.

9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego.

10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.

11Jehová de los ejércitos es con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. (Selah.)

Salmo 47

Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo.

1PUEBLOS todos, batid las manos; aclamad á Dios con voz de júbilo.

2Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.

3El sujetará á los pueblos debajo de nosotros, y á las gentes debajo de nuestros pies.

4El nos elegirá nuestras heredades; la hermosura de Jacob, al cual amó. (Selah.)

5Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.

6Cantad á Dios, cantad: cantad á nuestro Rey, cantad.

7Porque Dios es el Rey de toda la tierra: cantad con inteligencia.

8Reinó Dios sobre las gentes: asentóse Dios sobre su santo trono.

9Los príncipes de los pueblos se juntaron al pueblo del Dios de Abraham: porque de Dios son los escudos de la tierra; él es muy ensalzado.

Salmo 48

Canción: Salmo de los hijos de Coré.

1GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, en la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.

2Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra es el monte de Sión, á los lados del aquilón, la ciudad del gran Rey.

3Dios en sus palacios es conocido por refugio.

4Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; pasaron todos.

5Y viéndola ellos así, maravilláronse, se turbaron, diéronse priesa á huir.

6Tomólos allí temblor; dolor, como á mujer que pare.

7Con viento solano quiebras tú las naves de Tharsis.

8Como lo oímos, así hemos visto en la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios: afirmarála Dios para siempre. (Selah.)

9Esperamos tu misericordia, oh Dios, en medio de tu templo.

10Conforme á tu nombre, oh Dios, así es tu loor hasta los fines de la tierra: de justicia está llena tu diestra.

11Alegraráse el monte de Sión; se gozarán las hijas de Judá por tus juicios.

12Andad alrededor de Sión, y rodeadla: contad sus torres.

13Poned vuestro corazón á su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis á la generación venidera.

14Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: él nos capitaneará hasta la muerte.

Salmo 49

Al Músico principal: Salmo para los hijos de Coré.

1OID esto, pueblos todos; escuchad, habitadores todos del mundo:

2Así los plebeyos como los nobles, el rico y el pobre juntamente.

3Mi boca hablará sabiduría; y el pensamiento de mi corazón inteligencia.

4Acomodaré á ejemplos mi oído: declararé con el arpa mi enigma.

5¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis insidiadores me cercare?

6Los que confían en sus haciendas, y en la muchedumbre de sus riquezas se jactan,

7Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar á Dios su rescate.

8(Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se hará jamás;)

9Que viva adelante para siempre, y nunca vea la sepultura.

10Pues se ve que mueren los sabios, así como el insensato y el necio perecen, y dejan á otros sus riquezas.

11En su interior tienen que sus casas serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación: llamaron sus tierras de sus nombres.

12Mas el hombre no permanecerá en honra: es semejante á las bestias que perecen.

13Este su camino es su locura: con todo, corren sus descendientes por el dicho de ellos. (Selah.)

14Como rebaños serán puestos en la sepultura; la muerte se cebará en ellos; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana: y se consumirá su bien parecer en el sepulcro de su morada.

15Empero Dios redimirá mi vida del poder de la sepultura, cuando me tomará. (Selah.)

16No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la gloria de su casa;

17Porque en muriendo no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.

18Si bien mientras viviere, dirá dichosa á su alma: y tú serás loado cuando bien te tratares.

19Entrará á la generación de sus padres: no verán luz para siempre.

20El hombre en honra que no entiende, semejante es á las bestias que perecen.

Salmo 50

Salmo de Asaph.

1EL Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone.

2De Sión, perfección de hermosura, ha Dios resplandecido.

3Vendrá nuestro Dios, y no callará: fuego consumirá delante de él, y en derredor suyo habrá tempestad grande.

4Convocará á los cielos de arriba, y á la tierra, para juzgar á su pueblo.

5Juntadme mis santos; los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.

6Y denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez. (Selah.)

7Oye, pueblo mío, y hablaré: escucha, Israel, y testificaré contra ti: yo soy Dios, el Dios tuyo.

8No te reprenderé sobre tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que delante de mí están siempre.

9No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos.

10Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.

11Conozco todas las aves de los montes, y en mi poder están las fieras del campo.

12Si yo tuviese hambre, no te lo diría á ti: porque mío es el mundo y su plenitud.

13¿Tengo de comer yo carne de toros, ó de beber sangre de machos cabríos?

14Sacrifica á Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo.

15E invócame en el día de la angustia: te libraré, y tú me honrarás.

16Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que enarrar mis leyes, y que tomar mi pacto en tu boca,

17Pues que tú aborreces el castigo, y echas á tu espalda mis palabras?

18Si veías al ladrón, tú corrías con él; y con los adúlteros era tu parte.

19Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño.

20Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia.

21Estas cosas hiciste, y yo he callado: pensabas que de cierto sería yo como tú: yo te argüiré, y pondrélas delante de tus ojos.

22Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; no sea que arrebate, sin que nadie libre.

23El que sacrifica alabanza me honrará: y al que ordenare su camino, le mostraré la salud de Dios.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos

Reflexión

Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry

El Salmo 46 imagina el peor de los escenarios: montañas que se hunden en el mar y naciones que se agitan con furia. Y aun así, hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios. El mandato que se encuentra en medio del salmo no es una sugerencia para relajarse, sino un llamado a dejar de luchar, a quedarnos quietos y a reconocer que Él es Dios.

Los Salmos 47 y 48 celebran a Dios como Rey sobre toda la tierra y nos invitan a recorrer Sion y contar sus torres, para que podamos contárselo a la próxima generación. El Salmo 50 nos recuerda que Dios no necesita nuestras ofrendas; Él desea acciones de gracias y un llamado honesto pidiendo ayuda.

Práctica

Pon un temporizador de tres minutos, siéntate en silencio y repite lentamente las palabras del Salmo 46:10, omitiendo una palabra cada vez.

Oración

SEÑOR de los ejércitos, Tú estás con nosotros. Calma mi afán. Elijo quedarme quieto y reconocer que Tú eres Dios por encima de cada problema que enfrento hoy. Amén.

Notas de estudio

Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.

Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.

46:1-6

Dios es más que capaz de protegernos sin importar los problemas que nos asalten. Si tratamos de resistir la tentación con nuestras propias fuerzas, tenemos buenas razones para temer. Pero si Dios está con nosotros, no tenemos ninguna razón para tener miedo. Los ríos de misericordia y fortaleza de Dios nos refrescan cuando estamos débiles y sedientos. Ningún poder puede sacarnos del círculo de su protección una vez que nos refugiamos en Él.

46:7-11

El Señor Todopoderoso está aquí entre nosotros. Si ponemos nuestras vidas en sus manos, podemos descansar confiados en que Él nos protegerá. Él conoce nuestras debilidades y puede fortalecernos, ayudándonos a superar los ataques que enfrentamos cada día. Es cierto que nuestros enemigos son fuertes, pero Dios es mucho más poderoso que cualquier cosa que pueda atacarnos.

47:1-9

Las victorias, grandes y pequeñas, deben celebrarse con otros. El salmista se propuso animar a los demás, recordándoles lo bueno y poderoso que es Dios e invitándolos a unirse a él para alabar a Dios.

50:1-6

El juicio vendrá sobre aquellos que se niegan a reconocer la autoridad de Dios. Dios es amoroso, pero también tratará con aquellos que han elegido rebelarse contra Él. Necesitamos reflexionar honestamente sobre nuestras vidas y pedirle a Dios que quite de nosotros cualquier camino pecaminoso o rebelde y que nos perdone por las faltas que hemos cometido.

50:16-23

Dios no tolerará a los hipócritas que dicen creer en la Palabra de Dios mientras desobedecen descaradamente las instrucciones que se encuentran en ella. Dios ve lo que sucede y, aunque parezca que su silencio significa que no le importa, un día presentará su caso contra tales personas. En lugar de practicar la hipocresía, debemos adorar a Dios con acción de gracias y seguir sus caminos.

Sigue adelante

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La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.

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