Alabanza al Amanecer

Alabanza al Amanecer · Día 8

Salmos 36–40 — Espera pacientemente en el SEÑOR

Lectura de unos 13 min · 104 v.

Aprender a confiar con paciencia mientras otros parecen prosperar.

Ir a las notas de estudio

Un agricultor laborioso cuida un campo próspero al amanecer.

Salmo 36

Al Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor.

1LA iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

2Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos, hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible.

3Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer.

4Iniquidad piensa sobre su cama; está en camino no bueno, el mal no aborrece.

5Jehová, hasta los cielos es tu misericordia; tu verdad hasta las nubes.

6Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: oh Jehová, al hombre y al animal conservas.

7¡Cuán ilustre, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.

8Embriagarse han de la grosura de tu casa; y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.

9Porque contigo está el manantial de la vida: en tu luz veremos la luz.

10Extiende tu misericordia á los que te conocen, y tu justicia á los rectos de corazón.

11No venga contra mí pie de soberbia; y mano de impíos no me mueva.

12Allí cayeron los obradores de iniquidad; fueron rempujados, y no pudieron levantarse.

Salmo 37

Salmo de David.

1NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

2Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo.

3Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.

4Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.

5Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.

6Y exhibirá tu justicia como la luz, y tus derechos como el medio día.

7Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.

8Déjate de la ira, y depón el enojo: no te excites en manera alguna á hacer lo malo.

9Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

10Pues de aquí á poco no será el malo: y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.

11Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

12Maquina el impío contra el justo, y cruje sobre él sus dientes.

13El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día.

14Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar á los de recto proceder.

15La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado.

16Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores.

17Porque los brazos de los impíos serán quebrados: mas el que sostiene á los justos es Jehová.

18Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre.

19No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán hartos.

20Mas los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos: se disiparán como humo.

21El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da.

22Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados.

23Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino.

24Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano.

25Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.

26En todo tiempo tiene misericordia, y presta; y su simiente es para bendición.

27Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.

28Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara sus santos: para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será extirpada.

29Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

30La boca del justo hablará sabiduría; y su lengua proferirá juicio.

31La ley de su Dios está en su corazón; por tanto sus pasos no vacilarán.

32Acecha el impío al justo, y procura matarlo.

33Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.

34Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando serán talados los pecadores, lo verás.

35Vi yo al impío sumamente ensalzado, y que se extendía como un laurel verde.

36Empero pasóse, y he aquí no parece; y busquélo, y no fué hallado.

37Considera al íntegro, y mira al justo: que la postrimería de cada uno de ellos es paz.

38Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: la postrimería de los impíos fué talada.

39Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.

40Y Jehová los ayudará, y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, por cuanto en él esperaron.

Salmo 38

Salmo de David, para recordar.

1JEHOVÁ, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.

2Porque tus saetas descendieron á mí, y sobre mí ha caído tu mano.

3No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.

4Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: como carga pesada se han agravado sobre mí.

5Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.

6Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.

7Porque mis lomos están llenos de irritación, y no hay sanidad en mi carne.

8Estoy debilitado y molido en gran manera; bramo á causa de la conmoción de mi corazón.

9Señor, delante de ti están todos mis deseos; y mi suspiro no te es oculto.

10Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.

11Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga; y mis cercanos se pusieron lejos.

12Y los que buscaban mi alma armaron lazos; y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, y meditaban fraudes todo el día.

13Mas yo, como si fuera sordo, no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.

14Fuí pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.

15Porque á ti, oh Jehová, esperé yo: tú responderás, Jehová Dios mío.

16Porque dije: Que no se alegren de mí: cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.

17Empero yo estoy á pique de claudicar, y mi dolor está delante de mí continuamente.

18Por tanto denunciaré mi maldad; congojaréme por mi pecado.

19Porque mis enemigos están vivos y fuertes: y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:

20Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21No me desampares, oh Jehová: Dios mío, no te alejes de mí.

22Apresúrate á ayudarme, oh Señor, mi salud.

Salmo 39

Al Músico principal, á Jeduthún: Salmo de David.

1YO DIJE: Atenderé á mis caminos, para no pecar con mi lengua: guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío fuere contra mí.

2Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: y excitóse mi dolor.

3Enardecióse mi corazón dentro de mí; encendióse fuego en mi meditación, y así proferí con mi lengua:

4Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.

5He aquí diste á mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti: ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)

6Ciertamente en tinieblas anda el hombre; ciertamente en vano se inquieta: junta, y no sabe quién lo allegará.

7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.

8Líbrame de todas mis rebeliones; no me pongas por escarnio del insensato.

9Enmudecí, no abrí mi boca; porque tú lo hiciste.

10Quita de sobre mí tu plaga; de la guerra de tu mano soy consumido.

11Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza: ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)

12Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: no calles á mis lágrimas; porque peregrino soy para contigo, y advenedizo, como todos mis padres.

13Déjame, y tomaré fuerzas, antes que vaya y perezca.

Salmo 40

Al Músico principal: Salmo de David.

1RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.

2E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

3Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.

4Bienaventurado el hombre que puso á Jehová por su confianza, y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.

5Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.

6Sacrificio y presente no te agrada; has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.

7Entonces dije: He aquí, vengo; en el envoltorio del libro está escrito de mí:

8El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas.

9Anunciado he justicia en grande congregación: he aquí no detuve mis labios, Jehová, tú lo sabes.

10No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: tu verdad y tu salvación he dicho: no oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso.

11Tú, Jehová, no apartes de mí tus misericordias: tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.

12Porque me han cercado males hasta no haber cuento: hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.

13Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme.

14Sean avergonzados y confusos á una los que buscan mi vida para cortarla: vuelvan atrás y avergüéncense los que mi mal desean.

15Sean asolados en pago de su afrenta los que me dicen: ¡Ea, ea!

16Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Jehová sea ensalzado.

17Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.

Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos

Reflexión

Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry

El Salmo 37 le habla a cualquiera que se sienta irritado por el éxito de la gente que toma atajos. David nos dice tres veces que no nos impacientemos. En lugar de eso, nos anima a confiar en el SEÑOR y hacer el bien, a habitar en la tierra y alimentarnos de su fidelidad, a deleitarnos en Él y a encomendarle nuestro camino. La cosecha de la justicia crece lentamente.

El Salmo 39 admite lo breve que es la vida, y el Salmo 40 canta el testimonio de alguien que esperó pacientemente: Dios lo sacó del pozo de la desesperación, afirmó sus pies sobre una roca y puso un cántico nuevo en su boca. La espera no es en vano cuando se espera en Dios.

Práctica

Identifica una situación que te esté causando preocupación. Escribe Salmos 37:5 en una tarjeta y ponla donde puedas verla hoy.

Oración

SEÑOR, te encomiendo mi camino. Libérame de la preocupación y la comparación. Afirma mis pies sobre la roca y dame un cántico nuevo mientras espero. Amén.

Notas de estudio

Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.

Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.

37:1-7

No te preocupes ni tengas celos de aquellos que parecen salirse con la suya haciendo cosas malas. Su día de gloria es corto; su momento de gloria pronto terminará. Necesitamos hacer cosas que tengan un valor duradero: servir fielmente a nuestro Dios y ayudar a la gente que nos rodea. Dios quiere que desarrollemos una relación cercana con Él y que decidamos servirle en todo lo que hacemos. Entonces, en el tiempo perfecto de Dios, todos verán que el camino de Dios es el correcto.

38:1-8

El juicio de Dios contra nuestros hábitos pecaminosos puede parecer muy duro, pero Él lo hace para nuestro bien final. Nuestro pecado tiene consecuencias, y Dios permite los resultados dolorosos para recordarnos que el sufrimiento solo empeorará a menos que nos apartemos de nuestro pecado y nos rindamos a Él. Solo Él puede ayudarnos a superar nuestros hábitos pecaminosos y a restablecer nuestras relaciones. Sería sabio que aprendiéramos de nuestro sufrimiento en lugar de ser destruidos por él.

38:9-16

El autor de este salmo se lamentó por su estado de pecado. Luego se dirigió al único que estaba escuchando; de hecho, al único capaz de ayudar: Dios. Cuanto más tiempo permanezcamos en nuestro pecado, más se acelera nuestro corazón por el temor, nuestra energía se desvanece y nuestra capacidad de vernos a nosotros mismos se distorsiona. Incluso los amigos y familiares más cercanos a David se mantuvieron alejados de él. En esos momentos, debemos acudir a Dios en busca de ayuda. Él puede y está dispuesto a ayudarnos cuando se lo pedimos.

39:8-13

Mientras sufrimos el castigo de Dios en nuestras vidas, no tiene sentido tratar de escapar de él. En lugar de tratar de racionalizar nuestros pecados, debemos confesarlos. Dios está listo y dispuesto a perdonar a cualquiera que se acerque a Él con un corazón humilde. Al confesar nuestros pecados y fracasos a Dios, avanzamos hacia la renovación espiritual.

40:1-5

Siempre vale la pena esperar el tiempo de Dios. Si lo buscamos para que nos ayude, Él nos rescatará de la destrucción y la desesperación, y de las cosas que nos oprimen. Él nos ayudará a seguir adelante con confianza y alegría. Si queremos experimentar lo mejor de Dios para nuestras vidas (que supera con creces todo lo que podemos imaginar), debemos confiar solo en Él y evitar cualquier enredo con aquellos que nos alejarán de Dios y de su plan para nosotros.

40:9-10

Después de experimentar la liberación de Dios, David habló sobre cómo compartió las buenas nuevas con otros. Otros que están luchando necesitan buenas noticias, y nosotros tenemos algunas para compartir. Dios es justo, fiel y capaz de librar a otros de su esclavitud, así como nos ha librado a nosotros. Al compartir estas buenas nuevas con los demás, descubriremos que no solo ellos serán animados, sino que nosotros también seremos fortalecidos.

40:11-17

La renovación espiritual no es una experiencia única y definitiva. Aparentemente, el salmista experimentó una especie de liberación (40:1), pero luego, unos versículos más adelante, expresó frustración por sus continuos problemas (40:12). Cada vez que se sentía atrapado, clamaba a Dios por ayuda. Esta es una lección importante para nosotros: Dios responderá tantas veces como clamemos a Él. Sin embargo, nunca debemos usar esto como una excusa para tropezar una y otra vez. Debemos hacer lo que podamos para evitar a las personas y situaciones que sabemos que nos llevarán a problemas.

Lectura adicional de la fuente entregada

Artículos opcionales impresos junto a estos salmos. No son comentario de versículos.

Lo que la Biblia dice sobre: El afán

LAS PERSONAS OCUPADAS SUELEN SER EXITOSAS: Proverbios 10:4; 12:11; 12:24; 13:4; 14:23; 21:25.

PERO ESTAR OCUPADO NO ES SUFICIENTE PARA HALLAR SATISFACCIÓN: Proverbios 19:2; Eclesiastés 2:11; 2:22–23; Salmo 39:6.

¿EN QUÉ DEBEMOS OCUPARNOS? 1 Tesalonicenses 5:16–18.

La página proporcionada consiste en títulos y citas bíblicas. Los títulos y las referencias bíblicas se conservan como una guía de lectura; las citas bíblicas se mantienen en la edición de la Biblia utilizada en el plan.

Sigue adelante

Sabiduría al Amanecer — Proverbios diariosRecursos del ministerioPedir oración

La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.

Comparte los salmos de esta mañana

Envíalo desde tu propio correo o app de mensajes. Nunca escribimos a tus amigos.

https://fallsevenriseeight.com/psalms/8?v=1&lang=es

Home