Alabanza al Amanecer · Día 21
Salmos 101–105 — Bendice, alma mía, al SEÑOR
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Recordar los beneficios de Dios y su cuidado por la creación.

Salmo 101
Salmo de David.
1MISERICORDIA y juicio cantaré: á ti cantaré yo, oh Jehová.
2Entenderé en el camino de la perfección cuando vinieres á mí: en integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
3No pondré delante de mis ojos cosa injusta: aborrezco la obra de los que se desvían: ninguno de ellos se allegará á mí.
4Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.
5Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré; no sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.
6Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: el que anduviere en el camino de la perfección, éste me servirá.
7No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: el que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
8Por las mañanas cortaré á todos los impíos de la tierra; para extirpar de la ciudad de Jehová á todos los que obraren iniquidad.
Salmo 102
Oración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Jehová derramare su lamento.
1JEHOVÁ, oye mi oración, y venga mi clamor á ti.
2No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia inclina á mí tu oído; el día que te invocare, apresúrate á responderme.
3Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos cual tizón están quemados.
4Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba; por lo cual me olvidé de comer mi pan.
5Por la voz de mi gemido mis huesos se han pegado á mi carne.
6Soy semejante al pelícano del desierto; soy como el buho de las soledades.
7Velo, y soy como el pájaro solitario sobre el tejado.
8Cada día me afrentan mis enemigos; los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
9Por lo que como la ceniza á manera de pan, y mi bebida mezclo con lloro,
10A causa de tu enojo y de tu ira; pues me alzaste, y me has arrojado.
11Mis días son como la sombra que se va; y heme secado como la hierba.
12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, y tu memoria para generación y generación.
13Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión; porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
14Porque tus siervos aman sus piedras, y del polvo de ella tienen compasión.
15Entonces temerán las gentes el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria;
16Por cuanto Jehová habrá edificado á Sión, y en su gloria será visto;
17Habrá mirado á la oración de los solitarios, y no habrá desechado el ruego de ellos.
18Escribirse ha esto para la generación venidera: y el pueblo que se criará, alabará á JAH.
19Porque miró de lo alto de su santuario; Jehová miró de los cielos á la tierra,
20Para oir el gemido de los presos, para soltar á los sentenciados á muerte;
21Porque cuenten en Sión el nombre de Jehová, y su alabanza en Jerusalem,
22Cuando los pueblos se congregaren en uno, y los reinos, para servir á Jehová.
23El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días.
24Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: por generación de generaciones son tus años.
25Tú fundaste la tierra antiguamente, y los cielos son obra de tus manos.
26Ellos perecerán, y tú permanecerás; y todos ellos como un vestido se envejecerán; como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados:
27Mas tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.
28Los hijos de tus siervos habitarán, y su simiente será afirmada delante de ti.
Salmo 103
Salmo de David.
1BENDICE, alma mía, á Jehová; y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.
2Bendice, alma mía á Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
3El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;
4El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias;
5El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
6Jehová el que hace justicia y derecho á todos los que padecen violencia.
7Sus caminos notificó á Moisés, y á los hijos de Israel sus obras.
8Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia.
9No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo.
10No ha hecho con nosotros conforme á nuestras iniquidades; ni nos ha pagado conforme á nuestros pecados.
11Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
12Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
13Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.
14Porque él conoce nuestra condición; acuérdase que somos polvo.
15El hombre, como la hierba son sus días: florece como la flor del campo.
16Que pasó el viento por ella, y pereció: y su lugar no la conoce más.
17Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;
18Sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
19Jehová afirmó en los cielos su trono; y su reino domina sobre todos.
20Bendecid á Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo á la voz de su precepto.
21Bendecid á Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad.
22Bendecid á Jehová, vosotras todas sus obras, en todos los lugares de su señorío. Bendice, alma mía, á Jehová.
Salmo 104
1BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; haste vestido de gloria y de magnificencia.
2El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina;
3Que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;
4El que hace á sus ángeles espíritus, sus ministros al fuego flameante.
5El fundó la tierra sobre sus basas; no será jamás removida.
6Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
7A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron;
8Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
9Pusísteles término, el cual no traspasarán; ni volverán á cubrir la tierra.
10Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes.
11Abrevan á todas las bestias del campo: quebrantan su sed los asnos montaraces.
12Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; entre las ramas dan voces.
13El que riega los montes desde sus aposentos: del fruto de sus obras se sacia la tierra.
14El que hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre; sacando el pan de la tierra.
15Y el vino que alegra el corazón del hombre, y el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
16Llénanse de jugo los árboles de Jehová, los cedros del Líbano que él plantó.
17Allí anidan las aves; en las hayas hace su casa la cigüeña.
18Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
19Hizo la luna para los tiempos: el sol conoce su ocaso.
20Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
21Los leoncillos braman á la presa, y para buscar de Dios su comida.
22Sale el sol, recógense, y échanse en sus cuevas.
23Sale el hombre á su hacienda, y á su labranza hasta la tarde.
24¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.
25Asimismo esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes.
26Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
27Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo.
28Les das, recogen; abres tu mano, hártanse de bien.
29Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo.
30Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.
31Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras;
32El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
33A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere.
34Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.
35Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.
Salmo 105
1ALABAD á Jehová, invocad su nombre: haced notorias sus obras en los pueblos.
2Cantadle, cantadle salmos: hablad de todas sus maravillas.
3Gloriaos en su santo nombre: alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.
4Buscad á Jehová, y su fortaleza: buscad siempre su rostro.
5Acordaos de sus maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca,
6Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
7El es Jehová nuestro Dios; en toda la tierra son sus juicios.
8Acordóse para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones,
9La cual concertó con Abraham; y de su juramento á Isaac.
10Y establecióla á Jacob por decreto, á Israel por pacto sempiterno,
11Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad.
12Esto siendo ellos pocos hombres en número, y extranjeros en ella.
13Y anduvieron de gente en gente, de un reino á otro pueblo.
14No consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó los reyes.
15No toquéis, dijo, á mis ungidos, ni hagáis mal á mis profetas.
16Y llamó al hambre sobre la tierra, y quebrantó todo mantenimiento de pan.
17Envió un varón delante de ellos, á José, que fué vendido por siervo.
18Afligieron sus pies con grillos; en hierro fué puesta su persona.
19Hasta la hora que llegó su palabra, el dicho de Jehová le probó.
20Envió el rey, y soltóle; el señor de los pueblos, y desatóle.
21Púsolo por señor de su casa, y por enseñoreador en toda su posesión;
22Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, y á sus ancianos enseñara sabiduría.
23Después entró Israel en Egipto, y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm.
24Y multiplicó su pueblo en gran manera, é hízolo fuerte más que sus enemigos.
25Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.
26Envió á su siervo Moisés, y á Aarón al cual escogió.
27Pusieron en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Châm.
28Echó tinieblas, é hizo oscuridad; y no fueron rebeldes á su palabra.
29Volvió sus aguas en sangre, y mató sus pescados.
30Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes.
31Dijo, y vinieron enjambres de moscas, y piojos en todo su término.
32Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, y en fuego de llamaradas.
33E hirió sus viñas y sus higueras, y quebró los árboles de su término.
34Dijo, y vinieron langostas, y pulgón sin número;
35Y comieron toda la hierba de su país, y devoraron el fruto de su tierra.
36Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, el principio de toda su fuerza.
37Y sacólos con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo.
38Egipto se alegró de que salieran; porque su terror había caído sobre ellos.
39Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche.
40Pidieron, é hizo venir codornices; y saciólos de pan del cielo.
41Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los secadales como un río.
42Porque se acordó de su santa palabra, dada á Abraham su siervo.
43Y sacó á su pueblo con gozo; con júbilo á sus escogidos.
44Y dióles las tierras de las gentes; y las labores de las naciones heredaron:
45Para que guardasen sus estatutos, y observasen sus leyes. Aleluya.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos
Reflexión
Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry
El Salmo 103 es un sermón predicado a la propia alma, invitándola a bendecir al SEÑOR y a no olvidar ninguno de sus beneficios. Él perdona, sana, rescata y nos corona con tierno amor y compasión. El salmista dice que así como el oriente está lejos del occidente, así ha alejado de nosotros nuestras transgresiones.
El Salmo 104 examina la creación: manantiales para los asnos salvajes, árboles para las aves, las altas montañas para las cabras monteses y las rocas como refugio para los damanes. Si Dios provee para las criaturas más pequeñas en una ladera rocosa, Él no se olvidará de ti.
Práctica
Haz una lista de cinco de los beneficios de Dios en tu vida basados en el Salmo 103:2–5 y dale gracias por cada uno.
Oración
Bendice, alma mía, al SEÑOR. Gracias por perdonarme, sanarme, rescatarme y coronarme con tu amor. Tú cuidas de cada criatura, y también cuidas de mí. Amén.
Notas de estudio
Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.
Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.
102:1-7
Cuando estamos abatidos por las pruebas de la vida, podemos invocar a Dios para que nos ayude. En tales momentos, podemos sentir como si nuestras propias vidas se marchitaran como la hierba bajo el sol abrasador. Al igual que el salmista, nuestra agonía puede llegar a ser tan grande que no tengamos deseo ni de comer. Cuando no se encuentra ninguna otra solución, Dios todavía puede librarnos. Necesitamos admitir nuestra falta de poder en la situación y confiar en que Dios nos ayudará a través del dolor.
102:17-22
Dios responde a las personas que están oprimidas y angustiadas. A veces podemos sentir que Dios está demasiado ocupado o distante, pero Él se preocupa íntimamente por nosotros. Quiere que tengamos una existencia gozosa y con sentido. Cuando buscamos a Dios y nos rendimos a Él, Él nos tenderá la mano. Entonces, nuestra única respuesta natural a Él será una de gozosa alabanza; deberíamos querer contar a otros lo que Dios ha hecho por nosotros.
103:8-12
David alabó a Dios por su gran amor y bondad. Todos hemos fallado, y nuestros errores han herido a otras personas y han dañado o destruido nuestras relaciones. A veces a los demás les cuesta perdonarnos, incluso cuando buscamos restituir el daño. Dios, por otro lado, está esperando para perdonarnos. Todo lo que tenemos que hacer es admitir nuestro pecado y entregarle nuestras vidas. Deberíamos sentirnos animados por esta maravillosa verdad.
103:13-18
De la misma manera que un padre amoroso se preocupa por sus hijos, Dios tiene compasión de todos los que lo invocan. El amor de Dios nunca cesa, y podemos estar seguros de que será fiel a todas las promesas que nos ha hecho.
104:1-24
Dios creó el mundo para que funcione de acuerdo con su buen plan. Dios también nos creó para que vivamos vidas alegres y saludables, pero para hacerlo debemos obedecer sus instrucciones. Es lógico que cuando seguimos nuestro propio camino, sufriremos consecuencias dolorosas. Si buscamos vivir de acuerdo con el plan de Dios revelado en la Biblia, descubriremos la manera de vivir en paz y armonía con Dios y con quienes nos rodean.
104:19-24
El autor de este salmo alabó a Dios por su asombroso control sobre el mundo creado. Dios usa el sol para regular los días y la luna para marcar las estaciones. A través de estos cuerpos celestes, Dios también establece los años y el movimiento de las mareas. Tal poder y control sobre el mundo deberían tranquilizarnos, asegurándonos que estamos bajo la protección de alguien que es más que capaz de cuidar de nosotros.
104:25-35
Dios es soberano sobre toda la vida. Todo ser viviente depende de Él para su alimento y su vida. Necesitamos darnos cuenta de que, si nos apartamos de la presencia de Dios, de su control y cuidado, no tenemos esperanza, así como el mundo natural no tendría esperanza si Dios se apartara de él.
105:5-15
Dios siempre cumple su palabra. Cuando hace una promesa, la cumple. Dios le prometió a Abraham que sus descendientes heredarían la tierra de Canaán. Generaciones después de la muerte de Abraham, los israelitas entraron en Canaán con Josué. A veces las promesas de Dios tardan en cumplirse. Podemos impacientarnos o sentirnos tentados a renunciar a Dios. Pero el hecho de que aún no veamos resultados no significa que Dios no esté obrando.
105:39-45
Dios es capaz de cuidar a su pueblo. Él responde a nuestras oraciones —incluso a nuestras quejas— y suple todas nuestras necesidades. Cuando entregamos nuestras vidas a Dios, podemos estar seguros de que estamos en buenas manos.
Sigue adelante
Sabiduría al Amanecer — Proverbios diariosRecursos del ministerioPedir oración
La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.