Alabanza al Amanecer · Día 19
Salmos 91–95 — Bajo Sus Alas
Lectura de unos 8 min · 70 v.
Descansar en el refugio de Dios y venir a adorar.

Salmo 91
1EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
2Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
3Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora.
4Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.
5No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;
6Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya.
7Caerán á tu lado mil, y diez mil á tu diestra: mas á ti no llegará.
8Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.
9Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación,
10No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.
11Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.
12En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra.
13Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.
14Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré, y le glorificaré.
16Saciarélo de larga vida, y mostraréle mi salud.
Salmo 92
Salmo: Canción para el día del Sábado.
1BUENO es alabar á Jehová, y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo;
2Anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad en las noches,
3En el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.
4Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo.
5¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
6El hombre necio no sabe, y el insensato no entiende esto:
7Que brotan los impíos como la hierba, y florecen todos los que obran iniquidad, para ser destruídos para siempre.
8Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.
9Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová, porque he aquí, perecerán tus enemigos; serán disipados todos los que obran maldad.
10Empero tú ensalzarás mi cuerno como el de unicornio: seré ungido con aceite fresco.
11Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos: oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.
12El justo florecerá como la palma: crecerá como cedro en el Líbano.
13Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán.
14Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes;
15Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia.
Salmo 93
1JEHOVÁ reina, vistióse de magnificencia, vistióse Jehová, ciñóse de fortaleza; afirmó también el mundo, que no se moverá.
2Firme es tu trono desde entonces: tú eres eternalmente.
3Alzaron los ríos, oh Jehová, alzaron los ríos su sonido; alzaron los ríos sus ondas.
4Jehová en las alturas es más poderoso que el estruendo de las muchas aguas, más que las recias ondas de la mar.
5Tus testimonios son muy firmes: la santidad conviene á tu casa, oh Jehová, por los siglos y para siempre.
Salmo 94
1JEHOVÁ, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
2Ensálzate, oh Juez de la tierra: da el pago á los soberbios.
3¿Hasta cuándo los impíos, hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?
4¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras, y se vanagloriarán todos los que obran iniquidad?
5A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, y á tu heredad afligen.
6A la viuda y al extanjero matan, y á los huérfanos quitan la vida.
7Y dijeron: No verá JAH, ni entenderá el Dios de Jacob.
8Entended, necios del pueblo; y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios?
9El que plantó el oído, ¿no oirá? el que formó el ojo, ¿no verá?
10El que castiga las gentes, ¿no reprenderá? ¿no sabrá el que enseña al hombre la ciencia?
11Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad.
12Bienaventurado el hombre á quien tú, JAH, castigares, y en tu ley lo instruyeres;
13Para tranquilizarle en los días de aflicción, en tanto que para el impío se cava el hoyo.
14Porque no dejará Jehová su pueblo, ni desamparará su heredad;
15Sino que el juicio será vuelto á justicia, y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.
16¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿quién estará por mí contra los que obran iniquidad?
17Si no me ayudara Jehová, presto morara mi alma en el silencio.
18Cuando yo decía: Mi pie resbala: tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.
19En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
20¿Juntaráse contigo el trono de iniquidades, que forma agravio en el mandamiento?
21Pónense en corros contra la vida del justo, y condenan la sangre inocente.
22Mas Jehová me ha sido por refugio; y mi Dios por roca de mi confianza.
23Y él hará tornar sobre ellos su iniquidad, y los destruirá por su propia maldad; los talará Jehová nuestro Dios.
Salmo 95
1VENID, celebremos alegremente á Jehová: cantemos con júbilo á la roca de nuestra salud.
2Lleguemos ante su acatamiento con alabanza; aclamémosle con cánticos.
3Porque Jehová es Dios grande; y Rey grande sobre todos los dioses.
4Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas.
5Suya también la mar, pues él la hizo; y sus manos formaron la seca.
6Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro hacedor.
7Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su dehesa, y ovejas de su mano. Si hoy oyereis su voz,
8No endurezcáis vuestro corazón como en Meriba, como el día de Masa en el desierto;
9Donde me tentaron vuestros padres, probáronme, y vieron mi obra.
10Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: Pueblo es que divaga de corazón, y no han conocido mis caminos.
11Por tanto juré en mi furor que no entrarían en mi reposo.
Texto bíblico: Reina-Valera 1909 (RV1909) — eBible.org. Dominio público. Derechos
Reflexión
Una reflexión original de Fall 7 Rise 8 Ministry
El Salmo 91 es un canto de refugio: bajo Sus alas encontrarás amparo; no temerás el terror de la noche. Incluso describe cómo se puede pisotear al león y a la serpiente. El punto no es que el pueblo de Dios nunca enfrente el peligro, sino que el peligro nunca tiene la última palabra sobre aquellos que hacen del Altísimo su morada.
El Salmo 92 dice que es bueno proclamar por la mañana el gran amor de Dios, y que los justos florecerán como una palmera. El Salmo 95 nos llama a que vengamos, nos postremos y nos arrodillemos ante nuestro Hacedor, y nos advierte que no endurezcamos nuestro corazón hoy.
Práctica
Lee el Salmo 91:1–2 en voz alta antes de dormir esta noche y de nuevo cuando te despiertes.
Oración
Altísimo, Tú eres mi refugio y mi fortaleza. Cúbreme bajo Tus alas. Mantén mi corazón sensible para oír Tu voz hoy. Amén.
Notas de estudio
Every Man’s Bible — notas de estudio proporcionadas — De las notas de estudio de la Every Man’s Bible, tal como se entregaron al ministerio. Se presentan aparte de la reflexión original del ministerio.
Traducción al español de las notas originales en inglés, preparada con ayuda de IA para este ministerio. No es una edición oficial en español de la Every Man’s Bible ni ha sido revisada por personas.
91:1-4
Cuando vemos a Dios como nuestro refugio, nuestro protector, estaremos ansiosos por buscarlo y entregar nuestras vidas a su cuidado. ¡Qué reconfortante es saber que cuando clamamos, Dios nos protege como un ave madre protege a sus polluelos! Nuestro poderoso defensor nunca nos fallará si acudimos a Él en busca de refugio y consuelo.
91:10-16
Dios nos cuida, a sus escogidos. A veces, su protección vendrá en forma de ángeles que nos cuidan y nos mantienen a salvo. Otras veces, Dios puede usar medios más naturales. Pero su ayuda vendrá. A medida que clamemos a Él, estará con nosotros en nuestros problemas y nos rescatará.
92:1-4
Debemos alabar a Dios por todo lo que ha hecho por nosotros. Parte de nuestra ofrenda debe ser una declaración de la maravillosa compasión de Dios y su incesante bondad hacia nosotros. Él es verdaderamente quien trae gozo duradero a nuestras vidas. A medida que experimentamos su fidelidad, la alabanza y el agradecimiento deben ser nuestra respuesta natural, y otros también serán atraídos hacia Él.
94:8-10
La voz del tentador dice: “Nadie sabrá ni le importará si cometes este único pecado”. Aquí se nos recuerda que Dios no es sordo ni ciego. Recordar que Dios sabe lo que estamos haciendo y que se preocupa por nosotros debería animarnos a resistir las tentaciones que enfrentamos.
94:16-23
Podemos contar con que Dios tomará partido por nosotros contra nuestros enemigos. Cuando tropezamos en la tentación o en las pruebas, Él está allí para evitar que caigamos. Debido a que Él es nuestro defensor, no permite que el pecado nos destruya más allá de la esperanza. Saber que Dios está tan involucrado en nuestras vidas debería animarnos a vivir para Él.
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La reflexión, la práctica y la oración de esta página se tradujeron del original en inglés del ministerio con ayuda informática. El texto bíblico es la edición original indicada arriba y nunca se traduce automáticamente.